Más allá de lo que dice la liturgia argentina y el calendario Billiken. Hoy se conmemora el 188 aniversario de la muerte de Manuel José Joaquín del Corazón de Jesús Belgrano. A mi gusto uno de los héroes más grandes de la historia argentina.
De más está decir todo lo que hizo Belgrano, que no hizo más que contribuir a las causas a las cuales creía, entregando todo por ellas. Lo de la bandera es anecdótico y hasta infantil si se quiere, en comparación con el resto de su obra. Lo más destacable, envidiable y respetable fueron sus convicciones y la entrega a ellas.
Era de una una familia adinerada, terminó pobre, en la más profunda de sus pobrezas, usando un mármol de sus muebles como lápida. Su deudor más grande fue y es la Nación Argentina. Era abogado, periodista y empleado de la Corona (Secretario del Consulado), pero con íntimas convicciones sobre la realidad americana. Ejemplo de ello, es que durante las invasiones inglesas se fugó a Montevideo para no tener que jurar lealtad a la corona británica.
En sus escritos, porque era un hombre de escritura diaria, siempre encontramos la defensa incondicional de la educación pública como la herramienta idónea para el crecimiento de la sociedad.
Cuando formó parte de la Primera Junta de Gobierno, lo encomiendan a realizar campañas militares al interior del país, no por sus cualidades militares sino por el poder de sus convicciones. De hecho, militarmente sus campañas no fueron buenas, pero siempre ha estado al lado de la gente a quien defendía y sus opiniones nunca cayeron en sacos rotos. Por ejemplo, si bien no triunfó en Paraguay, se lo considera el autor intelectual de la independencia de Paraguay, la cual tuvo lugar un año después de su "visita".
Siempre que se lo llamó, fue y participó, puso lo mejor de él. Fue juzgado por sus derrotas, fue ignorado en sus triunfos y nunca fue retribuido en su accionar.
La ultima campaña militar comandada por él (ya enfermo y con muchos dolores), es interrumpida por una sublevación de sus oficiales que lo abandonan para coronarse gobernadores usando la fuerza militar que él dirigía. Manuel que dirigió no sólo a soldados, sino también a civiles como cuando realizó el éxodo jujeño, no fue obedecido por sus soldados quienes estaban ocupados en la concreción de sus planes de poder.
No fue un hombre perfecto, ni se lo propuso, pero eso lo hace más admirable, no tan procer de libro de escuela primaria. Siempre tuvo a la independencia americana y principalmente a la argentina como principal objetivo de su vida.
Murió solo, dolorido, pobre, sin ver a la América libre, padeciendo a la Argentina y a su Buenos Aires envuelto en guerras civiles y en la anarquía. Vió a hombres humillándolo e ignorándolo, a personas que no tuvieron la valentía de hacer ni la mitad de lo que él hizo.
Siempre emprendió todos los caminos que le ordenaron caminar con la convicción de estar construyendo un futuro mejor para todos sus conciudadanos.
"...sólo me consuela el convencimiento en que estoy, de quien siendo nuestra revolución obra de Dios, él es quien la ha de llevar hasta su fin, manifestándonos que toda nuestra gratitud la debemos convertir a su Divina Majestad y de ningún modo a hombre alguno".
Personas como Manuel Belgrano, merecen un homenaje impostergable (que no se trasladen por los feriados), merecen un homenaje digno, sin ocultarlo en banderas, merecen se imitados, en lo que se pueda.
Amén.

